sábado, 13 de diciembre de 2014

Sólo

Sólo necesitaba un abrazo. Un roce de sus dedos en el dorso de mi mano.
Sólo necesitaba unas palabras de aliento. Un beso entre el pelo.
Sólo necesitaba una caricia en la mejilla. Un cerrar de sus ojos.
Sólo necesitaba su frente en la mía. Su cálido aliento rozando mi rostro.
Sólo le necesitaba a él. Pero él no estaba.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Con los ojos cerrados

Quería seguir durmiendo. Esperaba no despertarme nunca. Seguir soñando era mejor que despertarme y notar el frío en tu lado de la cama. Con los ojos cerrados podía sentirte a mi lado. Abrazar tu vacío y notar tu calor. Casi podía sentir tus labios en mi piel, recorriendo mi mandíbula hasta llegar a mis labios. Casi podía sentir tus manos por mi cuerpo, haciéndome estremecer con el roce de tus dedos. Podía sentir tu piel bajo la mía. Mi corazón desbocarse al ritmo de tu respiración acelerada. Con los ojos cerrados podía sentir que estabas a mi lado. Era mejor que abrir los ojos y ver que ella es ahora la dueña de todo lo que me pertenecía.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Quería


Quería volver a Londres. Quería volver a estar con él. Quería volver a acostarme a su lado. A despertarme entre sus brazos. Quería volver a respirar su aroma por la mañana. Por la tarde. Por la noche. Quería volver a besar sus labios con sabor a café antes de desayunar. Seguirle con la mirada cuando salía de la ducha. Quería…
 

viernes, 21 de noviembre de 2014

Deseos.


Todos dormían. La ciudad entera estaba en calma. Demasiado frío y varias carreteras cortadas por el temporal. Seguía apostado frente a su casa, concentrado en su respiración y el tortuoso latido de su corazón, aún debilitado por los sucesos de los días anteriores. Quería acostarse junto a ella, abrazarla, susurrarla que estaba a salvo y dejar que se durmiera entre sus brazos. Deleitarse con su aroma dulce, con su tacto suave. Acariciarla bajo la ropa, erizar el vello de todo su cuerpo y amarla despacio. Sin prisas. Detener el mundo para ellos dos, pero él estaba acechando. Su mentor, aquel que le convirtió en lo que era y le privó durante decenios de su voluntad. El que le consagró a matar cazadoras. Una tras otra, tras otra… Recorriendo el mundo con la única intención de arrancarles la vida a quienes trataban de arrebatar la suya.

Un café con Sara

Quedé con Vanessa en El Café de la Luz a las cinco. Llevaba semanas hablando con ella, preparando la cita para una de sus próximas visitas...