Sólo necesitaba un abrazo. Un roce de sus dedos en el dorso de mi mano.
Sólo necesitaba unas palabras de aliento. Un beso entre el pelo.
Sólo necesitaba una caricia en la mejilla. Un cerrar de sus ojos.
Sólo necesitaba su frente en la mía. Su cálido aliento rozando mi rostro.
Sólo le necesitaba a él. Pero él no estaba.

Triste, pero intenso...
ResponderEliminarMe ha gustado, un saludo!